Claro abrió este martes un capítulo más en su tensa relación con Wom, la empresa de telefonía móvil que empezó sus operaciones en el país hace casi dos meses con la promesa de ofrecer los planes más baratos del mercado.

El nuevo operador generó polémica cuando en su evento de lanzamiento calificó a las tres empresas más grandes del sector de las telecomunicaciones como tres bebés llorones. De hecho, Claro también se salió con la suya y boicoteó el acto con la intervención de unos drones en el cielo que formaron las palabras ‘bienvenidos’ y Claro.

Luego de más de un mes en el que las aguas se calmaron, Claro se quejó públicamente de que Wom quiera ingresar al mercado colombiano como si fuera un operador totalmente nuevo en el país. A la primera compañía le parece que esto no es así ya que su nuevo competidor adquirió lo que antes era Avantel, empresa que operaba en el país desde hace 7 años, por lo que no es nuevo en Colombia.

En una comunicación que emitió este martes, citada por El Tiempo, Claro se queda de que Wom quiere “burlar la ley” ya que el hecho de ser admitido en el mercado nacional en la categoría de entrante (o nuevo) le “daría ventajas competitivas injustificadas y reservadas de acuerdo a la resolución 5108 de 2017 de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), para aquellos operadores que por primera vez obtienen espectro para prestar el servicio de telefonía móvil”.

Claro argumentó que el hecho de acepar a Wom como un competidor completamente nuevo “le daría acceso a tarifas con descuentos regulados de Roaming Automático Nacional en las redes de los otros operadores. El Estado colombiano estaría también perdiendo importantes ingresos por pagos de derechos de uso de frecuencias y otros impuestos debido a la exigencia de Wom de ser considerado operador entrante”.

Por el momento no se conoce una respuesta oficial de Wom al reclamo que entabló Claro.