Estas personas, de acuerdo con las autoridades, se habrían robado cerca de 300 millones de pesos a través de delitos informáticos bajo la modalidad de ‘skimming’, que consiste en la clonación de la información de las bandas magnéticas de las tarjetas para sacarles plata a los propietarios de las mismas, informó El Heraldo.

Pero no trabajaban solos; según informó el diario, estos criminales operaban con la ayuda de recepcionistas y cajeros de restaurantes y hoteles que eran subcontratados para utilizar dispositivos ilegales instalados en los datáfonos para extraer la información de sus víctimas.

Después de tener clonadas las tarjetas, Daniel Julio, Luis Medina y Viena Marimón, suplantaban identidades y adquirían información de clientes de los bancos para posteriormente abrir cuentas de ahorro para consignar la plata de las más de 130 personas que alcanzaron a robar, añadió el diario.

“La clonación de tarjetas vía ‘skimming’ depende del uso de tarjetas con bandas magnéticas en pagos por datáfonos, que están intervenidos con un lector que roba la información”, indicó Fredy Torres, experto en temas de comercio electrónico al medio.

Torres agregó en el diario que este delito ha bajado mucho en los últimos años gracias a la implementación de chip en las tarjetas debido y crédito por parte del sistema financiero.