La compañía detalló en un comunicado que esos yacimientos están ubicados en Midland, “una subcuenca de alto potencial ubicada en la zona oriental de la cuenca Permian, reconocida como la de mayor producción de hidrocarburos en el mundo”.

Esa alianza “le permitiría a Ecopetrol una rápida incorporación de reservas probadas por cerca de 160 millones de barriles de petróleo equivalente al cierre de la transacción, previsto para finales de 2019, lo que representaría un aumento aproximado del 10 % frente a las reservas de 2018, contribuyendo a la sostenibilidad petrolera y financiera de la empresa”.

También, “posibilitaría al Grupo Ecopetrol incrementar la producción de forma progresiva hasta 2027, cuando se alcanzaría una producción neta que Ecopetrol estima en cerca de 95.000 barriles equivalentes por día”.

La compañía diversificará así su portafolio porque incorporará “activos considerados de ciclo corto” y aumentará “la participación de crudos livianos para balancear la matriz de producción” de Ecopetrol, que hoy está concentrada en crudos pesados.

Con ese acuerdo, Oxy tendrá el 51 % de la nueva compañía y Ecopetrol el resto tras vincularse con un pago inicial del 50 % al cierre de la transacción y el 50 % en carry (inversión diferida en el tiempo en actividades contempladas en el plan de desarrollo)”. El pago total, añadió la empresa, equivale a 1.500 millones de dólares.

“Nos complace anunciar esta alianza que está alineada con nuestra estrategia. Este es un hito para Ecopetrol porque ingresamos a las grandes ligas de los yacimientos no convencionales”, manifestó el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, citado en el comunicado de su despacho.

El vocero agregó que con la operación se aumentará “las reservas y producción” y se afianzará el “conocimiento en esta tecnología junto a un socio de primer nivel”.

Para hacer viable la transacción, sujeta a aprobaciones de carácter regulatorio en Estados Unidos, Ecopetrol creó la empresa Ecopetrol Permian LLC.

El uso del “fracking” en Colombia ha generado una fuerte polémica ya que sus defensores aseguran que es necesaria la extracción petrolera por este método para aumentar las limitadas reservas, pero sus opositores aseguran que de hacerlo se causará un daño irreparable al medioambiente y a los recursos hídricos.