Este viernes, Echavarría informó que en las próximas semanas cuando termine su etapa de cuatro años frente a la entidad, no luchará por quedarse en el cargo, pese a que la ley le permite hacerlo por dos periodos más.

Durante la sesión virtual, Echavarría le informó a la Junta Directiva que “razones de índole familiar que se anteponen a cualquier otra consideración” lo llevaron a declinar esa posibilidad.

Su periodo culminará el próximo 31 de diciembre y, “podría continuar su carrera dictando clases en una o varias universidades”, afirma Semana.

El actual gerente manifestó su plena confianza en que será elegido el “mejor candidato posible” para que se “preserve la independencia del Banco de la República y su apego a las decisiones técnicas alejadas de matices políticos”.

Para él esas características son importantes, pues han sido destacadas “por expertos nacionales e internacionales como condiciones esenciales para garantizar la estabilidad económica del país en el mediano y largo plazo“.

No obstante, ese aspecto podría volverse una línea borrosa, pues es justamente Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda y por ende ficha del Gobierno Nacional, una de las personas que aspira a llegar a ese cargo sin abandonar el actual.

Según Noticias Caracol, sería la primera vez que un funcionario en ejercicio de ese talante se termine quedando con la gerencia del emisor; y, por otro lado, también suena el actual codirector Roberto Steiner, que —dice Dinero— también fue nombrado por el presidente Iván Duque.

En este momento Carrasquilla, justamente por ser minhacienda, ejerce como presidente de la Junta Directiva y no existe impedimento para que pase a ser el gerente, “aunque el movimiento no se ha dado desde 1991, cuando se creó el banco tal como se le conoce hoy”, detalla la revista.

Todo dependerá del contrapeso que pueda tener en la votación, pero Carrasquilla tiene apoyo, pues Arturo José Galindo, otro de los codirectores del emisor, también es ficha de Duque, pese a que esta entidad debería ser autónoma e independiente del Ejecutivo.

Pero eso no es todo, pues pese a que los otros codirectores, Ana Fernanda Maiguashca y Gerardo Hernández, aún pueden aspirar a su reelección, el jefe de Estado podría reemplazarlos en febrero de 2021 “y haría moñona si la junta designa a Carrasquilla”, añade el medio.

Todo ello ha llevado a que algunos analistas muestren su preocupación, y su vez oposición, para que “el Gobierno se quede con otra plaza clave del Estado”, recuerda Semana, luego de ubicar sus fichas en la Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo”, lo que también ha sido muy criticado.

“Sería muy difícil disociar los intereses del Gobierno de los de la junta. El Banco tiene negocios con el Gobierno, les manejamos los recursos del depósito. Puede verse desde afuera como un conflicto” de institucionalidad, le dijo una fuente del banco a La Silla Vacía hace unas semanas.

“El que un Ministro de Hacienda en ejercicio pase directamente a la gerencia del Banco – aún que sea legal – viola el espíritu de la autonomía de la rama ejecutiva que le dio al Banco Central la Constitución de 1991, además de crear un claro conflicto de intereses”, añadió en ese mismo portal el experto del Banco Mundial, Fernando Montes.

El poder que concentraría Carrasquilla con los ya mencionados codirectores, si es elegido gerente puede tener “graves implicaciones” porque “el Gobierno: puede abusar de la emisión para financiarse y, aun si no lo hace, pierde su reputación frente a la comunidad internacional”, analizó Salomón Kalmanovitz en su columna de El Espectador el mes pasado.

Por otro lado, ante la eventualidad de que Carrasquilla deje el Ministerio, ya hay nombres sonando para reemplazarlo, entre los que están el director de Planeación Nacional, Luis Alberto Rodríguez; el ministro de Vivienda, Jonathan Malagón; el actual viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño; y el viceministro técnico, Juan Pablo Zárate.