Cuando todo apuntaba a un decepcionante empate para los ‘Reds’, en el minuto 90+5, Alisson subió en un saque de esquina lanzado por Trent Alexander-Arnold y cabeceó a la red para dar en el último suspiro 3 puntos vitales a los suyos, que siguen quintos pero se aproximan a apenas un punto del cuarto puesto del Chelsea.

El Chelsea, que el sábado perdió la final de la Copa de Inglaterra (FA Cup) ante el Leicester, había adelantado por ese motivo al miércoles su partido de esta jornada y perdió entonces 1 a 0 en un derbi contra el Arsenal.

El Liverpool tenía por lo tanto una gran oportunidad ante sí para acercarse al ‘Top 4’ y estuvo a punto de no aprovecharlo. El partido fue mucho más difícil de lo que los ‘Reds’ podían esperar. El West Brom se adelantó en el minuto 15 por medio del galés Hal Robson-Kanu, asistido por el brasileño Matheus Pereira.

Liverpool igualó en el 33, cuando el senegalés Sadio Mané robó un balón y se lo brindó a su compañero egipcio Mohamed Salah, que desde la frontal con la zurda puso el 1-1 en el marcador.

El gol de cabeza de Alisson en el saque de esquina, el primero de un arquero del Liverpool en competición, en el 90+5 supuso la victoria definitiva para los hombres de Jürgen Klopp.

“Esto es muy emotivo. Por todo lo vivido en los últimos meses, por todo lo que ha vivido mi familia. El fútbol es mi vida”, afirmó Alisson a la televisión Sky Sports, en alusión al fallecimiento de su padre en febrero.

De esta manera, Liverpool depende ahora de sí mismo para estar entre los primero 4 de la Premier League, ya que Leicester (3º) y Chelsea (4º) tienen pendiente enfrentarse. Eso permite al equipo de Anfield asegurarse el billete a Champions si gana sus respectivos partidos ante Burnley y Crystal Palace en las dos últimas jornadas.