Kang-in anotó desde los once metros un gol que ponía por delante a la subcampeona de Asia. El volante valencianista, uno de los mejores jugadores del torneo, lanzó raso y engañando al arquero perteneciente al Real Madrid Andriy Lunin gracias a un penal cometido sobre Kim Seyun que fue decretado tras revisión por el VAR.

Sin el central Denys Popov, autor de tres goles en este Mundial, sancionado por su expulsión en semifinales, y con el goleador Danylo Sikan en el banco, el delantero del Dinamo de Kiev Supriaha tomó la responsabilidad firmando sus dos únicos goles en Polonia.

En el primero cazó un rechace en el área surcoreana y con la punta a la media vuelta anotó el empate parcial. En el segundo mostró su clase cruzando el balón con la diestra en un mano a mano con el arquero Lee Gwangyeon.

El broche lo puso otro jugador que no había marcado en Polonia. Tsitaishvili culminó una contra con un zurdazo cruzado.

Este título para el conjunto ucraniano supone una de las grandes sorpresas de la historia del Mundial Sub-20. El equipo dirigido por Oleksandr Petrakov llegó a la cita polaca como semifinalista del Europeo clasificatorio, y con los octavos de final como mejor resultado en sus anteriores presencias mundialistas.

Pero desde su debut en el Mundial-2019 han ganado seis partidos y empatado uno, en la primera fase ante Nigeria.

El podio simbólico del Mundial de Polonia lo completa Ecuador, que el viernes derrotó 1-0 en la prórroga a Italia en el partido por el tercer puesto.