La tenista estadounidense, de 39 años, que parecía estar en forma al inicio del torneo, cayó ante la japonesa Naomi Osaka por 6-3 y 6-4, en un partido que duró una hora y 15 minutos.

“No diría que estaba nerviosa (…) Hubiera podido adelantarme y llegar al 5-0, pero cometí tantos errores que…”, dijo Williams, sin terminar la frase, en su rueda de prensa tras el partido.

¿Por qué cometió tantos errores?, le preguntaron. “No lo sé, se acabó“, respondió ella, antes de levantarse y abandonar la sala, llorando.

Sin embargo, ese no fue el único gesto que dejó entreabierta la posibilidad de que podría poner fin a su carrera. Al salir de la cancha tras su derrota, Williams saludó al público como si estuviera despidiéndose, con una mano en el aire y otra en el corazón, por lo que sus declaraciones posteriores solo aumentaron las dudas sobre su futuro profesional.

Por si fuera poco, la experimentada deportista había dicho que se retiraría de una forma misteriosa: “Si un día me despido, no se lo diré a nadie”, dijo.

La final del primer Grand Slam del año se jugará entre Osaka y la estadounidense Jennifer Brady, de 25 años, quien se impuso por 6-4, 3-6, 6-4 a la checa Karolina Muchova..

Este fue el momento final de la conferencia de prensa de la tenista: