Dijo el tenista, número 2 del mundo, que solo pudo ver cómo una espectadora le gritaba y le levantada el dedo corazón como gesto de desprecio y que esto no es nada más que “una anécdota”.

“Soy un profesional y estoy aquí para aceptar todo lo que ocurre y más si es alguien que no estaba del todo claro. Ha hecho lo que su estado le permitía y al final la han echado porque se lo ha ganado a pulso”, comentó Rafael Nadal sobre la aficionada que presentaba claros síntomas de estar bajo los efectos del alcohol.

“Al fin y al cabo me desconcentra a mí entre servicio y servicio pero el principal afectado es mi rival porque el juez me concede dos nuevos saques y realizo un ‘ace’”.

Respecto de sus problemas de espalda, el balear desveló que este viernes probará un nuevo tratamiento y que en el caso de que no funcione se encontrará en una situación límite.

“Si Ángel (el doctor Ruiz Cotorro) estuviera aquí, me ayudaría definitivamente, pero él está en contacto con los médicos que me están viendo. Esperemos que las cosas mejoren”, confió Nadal tras acceder a la segunda ronda en Melbourne Park por decimoquinta vez.

“He podido ir tirando con este saque porque el partido no me ha exigido más, pero no es suficiente para el futuro. Soy consciente de que ahora ya viene un rival de nivel alto”, agregó Nadal, en alusión a su partido de tercera ronda donde se enfrentará ante el británico Cameron Norrie.

Nadal comentó que es “un jugador experimentado en el circuito” y que va a ser “duro”, por lo que necesitará “estar bien para poder ir avanzando en la competición”, concluyó en una rueda de prensa que finalizó pasada la medianoche.

Habla la mujer que le hizo señas obscenas a Nadal y que fue sacada del estadio

La mujer que fue sacada del Rod Laver Arena dijo que le desesperaba el ritual de Nadal de arreglarse el pelo y sacarse la pantaloneta de las nalgas, pues le parecía “aburrido”.

La mujer, de nacionalidad australiana, dijo que el partido estaba tan monótono que las fotos de ella haciéndole un ‘fuck you’ a Nadal se volvieron virales, aunque reconoció que estaba pasada de tragos y por ello se sintió “desinhibida”.

No obstante, la mujer no estuvo de acuerdo en que la sacaran del recinto deportivo: “Fueron muy maleducados al sacarme del estadio. Me dijeron: ‘Bien, tiene que irse’. Y yo dije: ‘¿Por qué? Soy una espectadora, pagué mi boleta, ¿por qué no se me permite hablar?’”.