Tadej Pogacar, de 21 años de edad, se coronará campeón de la ronda gala este domingo 20 de septiembre luego de que casi todo le jugara en contra, menos sus ganas de ganar frente a un Jumbo-Visma integrado por varias de las figuras principales del pedalismo internacional, como Roglic, Tom Domoulin y Wout van Aert.

En la séptima etapa, Pogacar perdió 1:21 minutos debido a una falla mecánica de su bicicleta, momento aprovechado por el lote para imponer fuerte ritmo y dejarlo en un grupo secundario.

Esto, lejos de hacerlo rendir, le dio el impulso necesario para atacar en los días siguientes y volver al ‘top 10’ de la general.

Luego, en la segunda semana, se cayó y sufrió fuertes golpes en la espalda, pero con el uniforme roto tuvo el valor suficiente para no ceder tiempo.

Posteriormente, en las jornadas montañosas, careció de gregarios que le ayudaran, por lo que se debió batir solo ante el poderío del Jumbo-Visma, que con paso ‘endemoniado’ iba eliminando a los oponentes de Roglic uno por uno.

Sin embargo, el debutante Pogacar intentó no perder la rueda del su compatriota y amigo, a tal punto que se impuso en 3 fracciones y fue segundo en otra.

Pero cuando no había tiempo para más y el título parecía escriturado para Roglic, dio el batacazo del Tour de Francia, pues en la contrarreloj individual del penúltimo día no solo descontó los 57 segundos que este le llevaba, sino  que le volteó la situación metiéndole casi 2 minutos más [1:56].

Además, se quedó con la victoria derrotando a todos los especialistas del cronómetro y le arrebató la camiseta de la montaña al ecuatoriano Richard Carapaz, pues subió más rápido al alto de primera categoría en el que estaba ubicada la meta.

También se quedó con la camiseta blanca, la de mejor juvenil, e impuso una marca al ser el segundo ciclista más joven de la historia en adjudicarse la ronda gala.

Pogacar será homenajeado este domingo 20 de setiembre en la última etapa, denominada ‘el paseo de la victoria’, en los Campos Elíseos de París.