Alli fue suspendido para el partido que el Tottenham jugará frente al Manchester United, el 19 de junio, debido a una broma que daba a entender que los asiáticos eran responsables de la pandemia de COVID-19.

A principios de febrero, antes de que la enfermedad interrumpiera la temporada de fútbol, Alli publicó un video en la red social Snapchat titulado “¿Corona qué? Escuchen y pongan el volumen”.

En las imágenes se veía al jugador con una mascarilla y filmando sin que se diera cuenta a una persona de apariencia asiática, sentada a su lado, y después un frasco de gel hidroalcohólico con la frase “Este virus deberá ser muy rápido para atraparme”.

La publicación fue borrada después y el jugador había presentado sus excusas en la red social china Weibo. La federación inglesa de fútbol (FA), estimando que Alli “no es racista”, señaló que “no había reflexionado lo suficiente” utilizando “estereotipos racistas inaceptables”.

Además de la suspensión, Alli deberá pagar 63.700 dólares de multa, más de 230 millones de pesos colombianos, y seguir un curso de sensibilización sobre el tema.

Su ausencia contra Manchester United es una mala noticia para los ‘Spurs’, octavos con 41 puntos en la tabla de posiciones de la liga inglesa y que esperan reducir su desventaja de cuatro unidades respecto a los ‘Red Devils’, quintos y a las puertas de las plazas que dan acceso a la próxima Champions League.