“Si tuviera que volver y pelear ¿por qué pelear contra un boxeador que sólo puede vender unos pocos asientos? Me gusta enfrentarme a tipos que tienen países detrás de ellos. Si veo una oportunidad donde puedo divertirme y ganar 600 millones de dólares (2,3 billones de pesos), ¿por qué no?”, dijo el deportista, en diálogo con el portal Fight Hype 

Fiel a su estilo prepotente, afirmó que muchos de sus antiguos rivales dentro del cuadrilátero “venden pequeños coliseos y hacen números (de dinero) de bebés pequeños”. 

Continuó diciendo que él es “mayor y mucho más sabio”, por lo que supo en qué momento dejar el ‘ring’ para no terminar “como muchos boxeadores que no saben cuándo colgar los guantes”. 

Por último, criticó a la nueva generación de ese deporte y sentenció que no vale la pena gastar su cuerpo para “volver al cuadrilátero y pelear contra esos jóvenes boxeadores”. 

El pugilista está invicto, con una marca de 50-0, y fue objeto de especulaciones en los últimos meses por una supuesta ‘última pelea’ con el también norteamericano Adrien Broner, de 30 años.