Luis Suárez es sospechoso de haber hecho trampa, con la complicidad de sus profesores, para superar la semana pasada un examen de italiano, según indicó este martes la fiscalía de Perouse, encargada de la investigación.

El diploma de italiano suponía la primera etapa para que el delantero del Barcelona recibiera un pasaporte del país, documento indispensable para su fichaje por la Juventus de Turín, una operación que ahora parece interrumpida.

Esta semana se supo que los directivos del cuadro catalán habían llegado a un acuerdo con el uruguayo para darle su carta de libertad para así facilitar su partida del equipo. El Atlético de Madrid se perfiló como uno de los clubes con más ganas de contar con el goleador, pero en las últimas horas se especuló con que el cuadro azulgrana no estaría tan convencido de reforzar a un rival directo en la liga española.

“La investigación demuestra que los temas tratados en el examen habían sido pactados con el candidato y que la nota se le había atribuido incluso antes del examen”, precisó la fiscalía.

El fiscal Raffaele Cantone, antiguo jefe de la autoridad nacional italiana anticorrupción, investiga desde febrero posibles irregularidades de profesores de la universidad en exámenes a extranjeros y habría descubierto la trampa de Suárez gracias a escuchas ordenadas mucho antes.

“¿Pero tú crees que le vamos a suspender? Hoy es la última lección (a Suárez) y le debo preparar porque él no habla prácticamente una palabra” de italiano, señaló a un interlocutor Stefania Pina, una de las investigadas, según los documentos de la fiscalía citados por los medios.

Preguntado por su interlocutor por el nivel de Suárez Spina responde: “No debería aprobar, pero lo aprobará, con un salario de diez millones (de euros) por temporada no lo puedes suspender”.