Por: El Colombiano

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Este artículo fue curado por pulzo   Abr 4, 2026 - 2:06 pm
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James David Rodríguez, uno de los futbolistas más emblemáticos de Colombia, ha cosechado una trayectoria notable, marcada tanto por sus logros deportivos como por las recurrentes lesiones que han condicionado su carrera. Este mediocampista se ha consolidado en el panorama internacional por su influencia en el juego y por ser goleador de un Mundial, portar la camiseta número 10 del Real Madrid y ser candidato al Balón de Oro, gestas que lo catapultaron a la élite del fútbol mundial. Sin embargo, detrás de los flashes, el cucuteño de 34 años ha enfrentado el desafío constante de las lesiones, una situación que ha puesto a prueba su perseverancia y capacidad de adaptación.

Inició su recorrido futbolístico profesional en 2006, con una rápida proyección que lo llevó desde Envigado Fútbol Club, en Colombia, al Banfield de Argentina y, posteriormente, al Porto de Portugal. En sus primeros años no padeció lesiones de gravedad; fue a partir de la temporada 2011/12, jugando en territorio portugués, cuando sufrió un golpe en el tobillo que lo mantuvo fuera de competencia por casi dos semanas. Esta lesión abrió una larga y compleja etapa, en la que su cuerpo comenzaría a registrar una cadena de complicaciones físicas.

El historial de lesiones de James se agravó con el paso de los años y los cambios de club. Según recoge El Colombiano, experimentó desde un desgarro miofascial en 2013, que lo alejó 50 días de las canchas en Porto, hasta desgarros fibrilares y roturas ligamentarias en distintos equipos y países. La estadía en el Real Madrid (2014-2017), uno de los clubes más exigentes a nivel físico y competitivo, estuvo marcada por siete lesiones, entre ellas una fractura metatarsiana y un desgarro miofascial de larga recuperación, generando ausencias periódicas de los terrenos de juego.

En su paso por el Bayern de Múnich, entre 2017 y 2019, las dificultades físicas se profundizaron: sumó once lesiones en dos años, incluyendo una rotura del ligamento externo de la rodilla, lo que lo apartó 51 días de la actividad. Su retorno al Real Madrid en 2019 no mejoró la situación; en ese periodo, una lesión en los ligamentos lo marginó 39 jornadas y evidenció la fragilidad de su situación física.

Entre 2020 y 2026, el itinerario de clubes por los que transitó —Everton, Al Rayyan, Olympiacos, Sao Paulo, Rayo Vallecano, León y Minnesota United— estuvo acompañado de quince lesiones adicionales. La más grave ocurrió en Al Rayyan de Catar: un desgarro muscular que lo obligó a una recuperación de 191 días, según precisa el reporte de El Colombiano. Acumulando un total de 44 problemas físicos que lo mantuvieron alejado de 135 partidos entre clubes y la selección nacional, James enfrenta hoy una recuperación causada por deshidratación derivada de una intoxicación estomacal.

El panorama actual lo encuentra en el Minnesota United de la Major League Soccer (MLS), donde el cuerpo médico ha calificado su historial clínico como “grave”, principalmente por la reincidencia. A pesar de esto, el director técnico Cameron Knowles ha resaltado la actitud profesional del futbolista y la cautela con la que están manejando su retorno. Por el momento, James ha estado ausente en cuatro de seis partidos con el club, y su situación adquiere una relevancia especial considerando que la selección de Colombia lo espera como pieza fundamental de cara al próximo Mundial, a menos de 70 días de su inicio y con su estado físico aún comprometido.

¿Qué implica un desgarro miofascial en un futbolista profesional?

El desgarro miofascial, mencionado en la historia médica de James Rodríguez, es una lesión que afecta las fibras musculares y, en ocasiones, también el tejido conectivo que rodea los músculos. Para un futbolista profesional, este tipo de lesión puede significar varias semanas de reposo, fisioterapia y ejercicios de readaptación antes de regresar a la competencia.

La frecuencia de este tipo de lesiones en jugadores de alto nivel está vinculada a la exigencia física, la densidad de los calendarios deportivos y el corto tiempo de recuperación entre partidos. En la experiencia de James, estos episodios han representado largos periodos de inactividad y han condicionado sus temporadas. ¿Cuáles son los métodos más efectivos para prevenir este tipo de lesiones recurrentes en jugadores de élite?


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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