El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...
La Copa de África, uno de los torneos futbolísticos más importantes del continente, entra en su fase decisiva con la presencia de grandes figuras que han sido nombradas en el pasado como los mejores jugadores africanos. Achraf Hakimi, de Marruecos; Victor Osimhen, de Nigeria; Sadio Mané, de Senegal; y Mohamed Salah, de Egipto, encabezan la lista de estrellas que buscan la gloria en dos semifinales de alto nivel, según información detallada por El Colombiano. Estos encuentros no solo captan la atención por el talento individual, sino también por las historias personales y deportivas que cada jugador trae consigo al torneo.
La selección anfitriona, Marruecos, tendrá el reto de enfrentar a Nigeria en Rabat, mientras que Senegal y Egipto se medirán en Tánger. El calendario marca estos duelos para el miércoles, con horarios que favorecen a la afición latinoamericana interesada en el fútbol africano. Marruecos cuenta con el liderazgo de Hakimi, quien llega tras recuperarse de una grave lesión en el tobillo izquierdo, sufrida el 4 de noviembre jugando con el París Saint-Germain en la Liga de Campeones. Inicialmente, el lateral fue reservado durante los primeros partidos del certamen y solo jugó minutos limitados en la fase de grupos. Sin embargo, en los octavos y cuartos de final, se consolidó como pieza clave, mostrando su nivel contra Tanzania y Camerún.
En el caso de Nigeria, su delantero Victor Osimhen vive un momento de resurgimiento. Tras dejar el Nápoles y un periodo de poca visibilidad en las grandes ligas tras la eliminación de Nigeria en la clasificación al Mundial 2026, Osimhen ha brillado en esta Copa sumando cuatro goles y dos asistencias en cinco juegos. Junto a sus compañeros Ademola Lookman y Akor Adams, Nigeria se destaca como el mejor ataque del torneo con 14 goles, lo que pone en aprietos la posición de favorito de Marruecos. Osimhen enfatiza ahora su deseo de superación, motivado por la derrota de Nigeria en la final de 2023 contra Costa de Marfil.
Senegal, por su parte, cuenta con la fiabilidad de Sadio Mané. A sus 33 años, Mané mantiene su influencia en el equipo pese a haber perdido velocidad. Ha conseguido un nuevo récord de asistencias en la historia del torneo, sumando nueve en total y superando a Yaya Touré. Además, es el jugador más decisivo de la Copa de África, sumando goles y asistencias por encima de figuras como Mohamed Salah, quien representa a Egipto y busca su primer título continental en su quinta participación.
Mohamed Salah, otro líder indiscutido y también de 33 años, aterrizó en Marruecos tras situaciones complejas en su club acompañadas de suplencias, pero logró afianzarse nuevamente en la selección. A pesar de ciertas críticas del técnico Hossam Hassan por aspectos defensivos, su contundencia ofensiva se hace evidente con cuatro goles en el torneo, pisándole los talones a Brahim Díaz, máximo artillero actual. Salah además asume su rol de capitán, apoyando a sus compañeros y refrescando el ánimo en la búsqueda de un octavo título africano para Egipto, lo que les permitiría reforzar su dominio histórico en la región.
En este contexto, las semifinales de la Copa de África presentan un choque de generaciones y estilos, reflejando tanto el renacimiento como la permanencia de talentos legendarios del fútbol continental. Los enfrentamientos no solo definirán a los finalistas, sino que también ampliarán el legado de jugadores que, como Hakimi, Osimhen, Mané y Salah, se han convertido en símbolos de sus naciones y de la evolución del fútbol africano, según lo relatado en los reportes de El Colombiano.
¿Por qué la Copa de África representa un evento tan relevante para el desarrollo del fútbol africano?
La pregunta sobre la importancia de la Copa de África en el contexto del desarrollo del fútbol africano cobra sentido debido al peso que tiene este torneo como escenario de consagración y visibilidad para los jugadores y selecciones nacionales. Lograr el título resulta no solo un hito deportivo, sino también un motivo de orgullo nacional y una plataforma que impulsa el reconocimiento internacional de los futbolistas africanos, como lo demuestran las carreras de Hakimi, Mané, Osimhen y Salah.
Adicionalmente, la Copa de África permite observar la evolución del juego en el continente, tanto en términos tácticos como de formación de nuevos talentos, reflejando el crecimiento de ligas locales y el papel de los jugadores africanos en clubes internacionales. Cada edición del torneo contribuye a reforzar la identidad y los valores asociados al fútbol en África, consolidando figuras que inspiran a las próximas generaciones.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO