Medios locales informan que las nuevas reglas contarían con el apoyo de los clubes del país, que durante los últimos años se han venido beneficiando de la posibilidad de pagarles astronómicas cifras a algunas figuras que se han dejado tentar. Esto también le dio alguna notoriedad al fútbol del gigante asiático, ignorado de manera casi sistemática hasta entonces.

Este nuevo tope salarial, que corresponde al monto básico después de impuestos, tiene como objetivo evitar que los equipos chinos gasten demasiado dinero, según el nuevo presidente de la CFA, Chen Xuyuan: “Nuestros equipos han quemado demasiado dinero y nuestro fútbol profesional no se ha dirigido de forma sostenible. Si no tomamos medidas a tiempo, temo que se derrumbe”, apuntó.

Asimismo, la CFA impuso un límite al gasto total de cada equipo para la temporada 2020, cuyo inicio será, probablemente, en marzo: serán 1.100 millones de yuanes (157 millones de dólares, 142 millones de euros), y como máximo podrán dedicar el 60 % de esa cifra a pagar sueldos.

En 2021, el límite de gasto será de 900 millones de yuanes (129 millones de dólares, 116 millones de euros) y el porcentaje dedicado a salarios podrá ser, como máximo, del 55 %.

Los millonarios fichajes que pusieron a China en el mapa del fútbol mundial, al menos por nombre, obedecían a la intención del presidente Xi Jinping de convertirse en una potencia balompédica mundial hacia 2050. De hecho, según la revista Forbes, dos de los veinte futbolistas mejor pagados del mundo juegan todavía en China: el delantero italiano Graziano Pellè, que gana 20,7 millones de dólares del Shandong Luneng, y el mediapunta brasileño Óscar, que cobra 27 millones de dólares en el Shanghai SIPG.

No obstante, pese a las nuevas reglas, la prensa especializada ya ha apuntado que el tope salarial afectaría solamente al sueldo base y no a otras primas, y que los contratos en vigor no tendrían que ajustarse a las nuevas normas, que solamente aplicarían para los fichajes y renovaciones a partir del 1 de enero.

Los medios estatales chinos citaron a varios directivos de los principales equipos del país. Mientras los grandes reconocieron que sería difícil ajustarse a presupuestos más pequeños, los clubes que no tienen tanto dinero elogiaron la medida al considerar que será beneficiosa para su desarrollo a largo plazo.

La CFA también anunció que elevará de los actuales tres a cuatro el número de jugadores extranjeros que puedan jugar a la vez en cada encuentro.

Las anunciadas esta semana no son las primeras medidas tomadas por la Asociación para tratar de evitar el gasto excesivo por parte de los clubes chinos. A mediados de 2017 aprobó un impuesto del 100 % a los fichajes de jugadores extranjeros por más de 45 millones de yuanes (6,4 millones de dólares, 5,8 millones de euros).