Según el texto, las presuntas irregularidades tienen que ver con el reconocimiento deportivo entregado al Atlético Fútbol Club y la suspensión del aval al Club Real Sincelejo.

Además, en el caso también se incluye a Claudia Edelmira Guerrero Sánchez, exdirectora de inspección, vigilancia y control de Coldeportes.

Las conductas de los exfuncionarios fueron consideradas provisionalmente por la Procuraduría como “graves a título de dolo”.

El exdirector es señalado de “retardar durante casi un año la decisión que definía la situación jurídica deportiva del Real Sincelejo, en cumplimiento a lo ordenado en la sentencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Sincelejo, del 9 de febrero de 2015, que anuló escrituras y certificados de existencia y representación legal al equipo a partir de noviembre de 2004, al comprobarse que una persona ilegalmente enajenó el club, el cual cambió de razón social a Deportivo Pereira S. A., y posteriormente a Dépor Fútbol Club S.A”.

En ente de control añadió que el pronunciamiento judicial habría sido “deliberadamente pasado por alto por Coldeportes, la Federación Colombiana de Fútbol y la Dimayor, toda vez que permitieron al Dépor Fútbol Club participar en el torneo Águila 2015, sin contar, para ese momento con una escritura pública que legitimara su razón social, ni un certificado de existencia y representación que respaldara no solo la afiliación a la Dimayor, sino el reconocimiento deportivo”.

En otro cargo, se indica que Botero y Claudia Edelmira Guerrero Sánchez incurrieron en presunto favorecimiento a un tercero en la entrega del reconocimiento deportivo al Atlético FC.

En el caso Clara Luz Roldán, se cuestiona que “pudo desconocer la confianza legítima que había depositado Real Sincelejo en las decisiones de Coldeportes sobre su reconocimiento deportivo, al que podía acceder luego de subsanar situaciones administrativas y financieras, y con el cambio se le cerró las puertas para hacer parte de los equipos del fútbol profesional colombiano”.