Mollema, que fue sexto en la etapa de este jueves del Tour de Francia y cruzó la meta un poco más adelante que Egan Bernal, quien fue octavo, declaró luego de la fracción que el líder del equipo Ineos le pidió a su compañero Michal Kwiatkowski que bajara la velocidad cuando el pelotón estaba llevando a cabo un ‘sprint’ en los metros finales.

“Me sorprendió un poco que Bernal tuviera que dejar un agujero (con Alaphilippe, que se separó del grupo unos metros). Le dijo ‘fácil, fácil’ a Kwiatkowski en los últimos doscientos metros. Quizás no quería ir más rápido o no se sentía bien”, declaró Mollema, citado por el portal belga Wielerflits.

A muchos les pareció que en los últimos puertos de montaña del día el equipo de Egan asumió el rol de liderar el pelotón, pero con una velocidad no tan alta para que así el colombiano no sufriera. Lo cierto es que otros corredores han asegurado que sí sintieron que los kilómetros finales se hicieron a un buen ritmo.

Desde Europa, la de Mollema no es la primera insinuación que se hace en torno a que el vigente campeón del Tour de Francia no está bien. El diario Marca de España llegó a calificar a Bernal como “chuparruedas” luego de la etapa 4 y puso en duda que fuera capaz de luchar por el primer escalón del podio.

El colombiano llegó a esta carrera con algunos dolores en la espalda, pero en los últimos días manifestó que se ha sentido mejor al respecto y que planea llegar bien a la tercera semana para ir con todo por su segundo título.

Egan es quinto en la clasificación general de la carrera, a solo 13 segundos del líder, Adam Yates. Pensando en la lucha por el título, el colombiano solo ha cedido 10 segundos respecto al esloveno Primoz Roglic ya que este ganó la cuarta jornada, pero de resto ha estado junto a todos sus rivales y no ha sufrido caídas.