Inesperadamente, el 2020 se convirtió en un año de angustia, reajuste e incertidumbre. Las metodologías cambiaron y nuevas metas aparecieron en la agenda diaria de cada persona. El deporte, que vive de los espectáculos y la socialización, tuvo que adaptarse para sobrevivir. Diferentes áreas que se alimentan de él modificaron su estructura tradicional a una más moderna, con el fin de rescatar el trabajo realizado por mucho tiempo y avanzar, dejando a un lado las dificultades.

Claro está que el cuidado de la materia prima fue lo más considerable para las organizaciones deportivas durante el confinamiento. En una conversación con Pulzo, Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico Colombiano, resumió los aspectos más complicados de esta etapa: “Indudablemente, la parte más difícil fue preservar a los atletas en forma física mientras ellos estaban en sus casas”.

Adicionalmente, Medina aseguró que los deportistas en Colombia fueron respaldados y que los propósitos a nivel nacional están enfocados en la recuperación económica y deportiva: “Tenemos que hacerle frente a las diferentes situaciones que se nos han presentado y confiar en que podamos volver a la normalidad. Nosotros a nivel institucional deseamos tener en forma a nuestra delegación para los Juegos Olímpicos de Tokio”.

Una perspectiva económica

A pesar de que el deporte tiene a los jugadores o atletas como intérpretes primordiales, la publicidad, venta de boletas y otros aspectos complementan todo lo que es este mundo tan grande y complejo. Por supuesto, las finanzas de las instituciones a nivel mundial han sido golpeadas. En entrevista con Pulzo, Rodrigo Toro, quien fue director de marketing en la Federación Colombiana de Fútbol, reconoció el choque financiero: “El factor fundamental fue que los grandes eventos deportivos se jugaron sin público y esto representó un 30 %, aproximadamente, en impactos económicos negativos para las empresas”.

Getty Images
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El distanciamiento social y la necesidad sanitaria de permanecer en las casas marcaron realmente el reto de poder sobrevivir sin el ingreso de algunas actividades. Con este panorama desalentador, apareció el protagonista que sería el alivio económico para varias organizaciones: la televisión. “Los contratos de televisión fueron realmente las fuentes que permitieron que el deporte a nivel competitivo siguiera adelante”, explicó Toro. El claro ejemplo de ello fue lo que sucedió en Colombia con la Liguilla Betplay Dimayor, más conocida como el torneo de los eliminados, que se creó básicamente para cumplir con acuerdos ya establecidos.

“La televisión evitó el colapso total del mundo del deporte”, afirmó Toro.

La NBA, UEFA Champions League o Major League Baseball fueron algunos de los espectáculos que decidieron continuar sus certámenes en una sede única. Esto fue replicado en varias competiciones y permitió que la culminación de la temporada fuera un éxito. No obstante, en Colombia no se implementó esta tendencia conocida como la ‘burbuja’ para la Liga Betplay, pero sí, por ejemplo, para la Liga Profesional de Béisbol en la que Gigantes, Caimanes, Tigres y Vaqueros están jugando solamente en Barranquilla en el estadio Édgar Rentería. Adicionalmente, la falta de personas en los estadios fue, de cierta forma, compensada con las vallas publicitarias en las tribunas.

El proceso de recuperación será progresivo y estará relacionado con los avances en términos de salubridad. Rodrigo Toro sabe que hay huellas fuertes y negativas que dejó el 2020 para varias empresas, pero cree firmemente que la clave está en darle valor profesional a los patrocinadores: “Hubo casos como en Francia que la marca que tenía los derechos de televisión de esa liga los perdió. Hay que seguir y tener clara la estrategia para convencer a los patrocinadores”.

“Las empresas tienen que ir más allá de una taquilla deportiva y reinventarse buscando nuevas formas de financiación”, declaró el experto en marketing.

La preparación de los deportistas

Los deportistas, quienes acá son los protagonistas principales, tuvieron que aplicar varias metodologías para que sus actividades diarias continuaran. El jugador y entrenador de la Selección Colombia de rugby subacuático, Samuel Gaviria, quien es actualmente campeón mundial de la modalidad masculina, habló con Pulzo y nos dio una perspectiva sobre cómo cambiaron los entrenamientos en el deporte: “Nosotros incursionamos una fase llamada la supervisión reflexiva que, en pocas palabras, es análisis de video. Esto nos sirvió para estar conectados”.

Foto de Samuel Gaviria
Foto de Samuel Gaviria

Aunque este deporte colectivo, al igual que muchos, se empezó a trabajar de forma individual durante el confinamiento, Gaviria destacó que esta oportunidad fomentó el aumento del entendimiento de estrategias tácticas en cada uno de los jugadores: “A pesar de que volvimos a la piscina hace dos meses, esto nos afectó porque se perdió precisión por la falta de contacto físico, pero se ganó mucho en el análisis del juego”.

La preparación física presencial en los equipos y organizaciones deportivas es importante. Por ello, el desafío ha sido superar la barrera del distanciamiento social: “Hemos tenido que controlar los aforos. Este es un deporte en el que juegan 12 jugadores por equipo. Ahora solo podemos 20 por espacio. Lo bueno es que para nosotros el riesgo de contagio es bajo porque siempre estamos bajo el agua en medio del cloro”.

Finalmente, el entrenador y capitán de la actual selección campeona del mundo dio su opinión sobre el panorama del deporte en general: “Estamos evolucionando día a día más. Por ejemplo, a nosotros nos ha respaldado el Ministerio del Deporte, y eso es una ventaja a la hora de seguir soñando por tener otro título mundial”.

Foto de Samuel Gaviria
Foto de Samuel Gaviria

¿Cómo hacer periodismo en pandemia?

Los medios de comunicación deportivos sufrieron mucho. Su fuente de ingresos viene de los diferentes acontecimientos con relación al tema. En un diálogo con Pulzo, Daniel Pérez, periodista deportivo de Win Sports, recordó cómo afrontó los primeros meses que, según él, fueron los más difíciles: “No fue fácil. El mayor reto era hacer contenidos, especialmente informativos porque teníamos que tratar de rellenar con temas mientras todo estaba suspendido”.

La COVID-19 también fue uno de los asuntos que se tocó. “Cuando varios jugadores empezaron a contagiarse, tratamos de juntar los dos temas”, dijo el periodista. Después de varios meses fuertes, en los que la actividad física estaba quieta, algunos campeonatos, como la Bundesliga de Alemania, volvieron progresivamente. A mediados de mayo, Borussia Dortmund enfrentó a Schalke 04. El morbo en la previa era incontenible. Este era un juego de miedos y prevenciones. Los fanáticos y el mundo en general se preguntaban, entre muchas cosas, cómo iba a ser la celebración de un gol. La victoria fue para Dortmund pero, más allá del resultado, marcó un paso importante.

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De a poco, los temas iban aumentando en Europa, hasta que finalmente el deporte en Colombia reanudó en septiembre. Esto implicaba desafíos en la preparación de los eventos para el periodismo, así lo explicó Pérez: “Como en todo, se recurrió a la virtualidad. Ya no era necesario estar presencialmente. Por supuesto, no es lo mismo, pero por lo menos se pudo continuar con los cubrimientos”.

De cara al futuro, los nuevos retos para el periodismo son muchos. En un mundo en el que los contenidos son abundantes, tratar de capturar la atención de los espectadores es un objetivo más complejo, pero no imposible. “Esto va a seguir por lo menos seis meses. Con las pocas herramientas que tenemos, es nuestro deber hacer programas de calidad que vendan”. La reportería, tan importante en esta área de la comunicación, evolucionó; las llamadas o videoconferencias pasaron a un primer plano. “En este campo, la investigación es esencial, ahora tenemos que hacerla de forma remota”, concluyó Pérez.