Eso pasó en 2016, cuando Bernal empezaba a rodar por las carretas de Europa en competencias de ruta para jóvenes y una de las primeras cosas que hizo fue entregarle a Julio Bernal, de 77 años, un lugar en donde vivir junto a sus dos perros, sus dos gatos y un corral de pollos, informó Noticias Uno.

“Si quiere véngase pa’ca que le compré un lotecito, ahí tiene su casa y puede venirse pa’ca […]”, le habría dicho el ahora campeón del Tour de Francia a su abuelo, que rompió en llanto apenas con el recuerdo.

Dije: Dios mío ayude a ese muchacho […] porque a uno como que se le crece el cuerpo […] y a medida que él iba dando pedal […] imagínese yo también dando pedal, duro, duro, duro, duro, duro […]”, relató el hombre que todavía no asimila la alegría de ver a su nieto triunfar en la carrera más importante del ciclismo mundial.

Una elegancia […] me dio como una alegría […] que yo brincaba solito yo”, exclamó el abuelo de Egan que solo espera que su nieto regrese al país para que lo visite en ese pedacito de tierra que convirtió en su hogar hace 4 años, en la vereda Balconcitos, en el occidente de Pacho (Cundinamarca), agregó ese medio.

Vea el informe de Noticias Uno: