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El sector automotor colombiano experimentó en 2025 una transformación sustancial, marcada por un resurgimiento en las ventas de vehículos y un reordenamiento en el liderazgo del mercado. Como destaca el Informe de Registro de Vehículos de Fenalco (Federación Nacional de Comerciantes) y la Andi (Asociación Nacional de Empresarios de Colombia), el año cerró con la matrícula de 254.205 carros nuevos, cifra que representa un repunte del 26,5% respecto a 2024. Este crecimiento llevó el volumen total a niveles no vistos desde antes de la pandemia de covid-19, consolidando a Kia como la marca líder en ventas, con una participación de 13,4% y 34.063 unidades comercializadas. Renault estuvo cerca, mientras Toyota mostró una significativa caída del 12,2% en sus registros, descendiendo a una cuota del 9,3%.
El fenómeno más notorio fue la irrupción de BYD, fabricante chino que, gracias al auge de los vehículos eléctricos, escaló hasta el décimo lugar del ranking general. BYD matriculó 10.884 automóviles, duplicando su desempeño del año anterior y acaparando el 4,3% de la participación total del mercado. Otras firmas como Hyundai, Volkswagen y Suzuki también incrementaron sus cifras, impulsadas por la preferencia de los consumidores hacia SUVs compactas, eficiencia y tecnologías sostenibles.
Este comportamiento, inusual para un país caracterizado por la alta dependencia de importaciones y la informalidad laboral, tuvo un fuerte trasfondo macroeconómico. De acuerdo con el investigador Luis Fernando Ramírez, el detonante principal fue el consumo doméstico, facilitado por la reducción paulatina de tasas de interés por parte del Banco de la República. La estabilidad en el empleo en los estratos medios y la revaluación de la moneda también contribuyeron a contener los precios en un contexto donde cerca del 80% de los vehículos provienen del exterior.
El segmento de eléctricos e híbridos vivió su año más dinámico. Según cifras de Andemos, solo en diciembre de 2025 se registraron 3.234 eléctricos, lo que supuso un aumento del 67%, y 8.381 híbridos que reflejaron un avance del 49,5%. A lo largo del año, la matriculación de vehículos con tecnologías limpias alcanzó aproximadamente 87.000 unidades, consolidando un crecimiento del 34% respecto a 2024. La duplicación en ventas de eléctricos y el alza de más del 150% de híbridos enchufables demuestran el cambio en los patrones de movilidad.
No obstante, Andrés Chaves, presidente del gremio automotor, advirtió acerca de los riesgos regulatorios y fiscales que podrían ralentizar la adopción de tecnologías limpias, como la eliminación de incentivos o el endurecimiento de la política tributaria. La fortaleza de Kia, sustentada en un catálogo ajustado a las preferencias locales, fuerte presencia en SUVs y una red de posventa sólida, le permitió incrementar sus ventas en más del 115% en los últimos dos años. El modelo Kia K3 Cross se coronó como el auto más vendido de 2025, acompañado por la Sportage híbrida y una ofensiva comercial considerable en eléctricos e híbridos que superó las 6.000 unidades en ventas.
Las facilidades de financiación, a través de alianzas con entidades bancarias y programas para recibir autos usados, también incentivaron la renovación del parque automotor. Sin embargo, para 2026 el consenso de analistas considera que las presiones inflacionarias, la incertidumbre electoral y una posible subida de tasas de interés podrían moderar la tendencia, estimándose que el volumen de ventas descienda a cerca de 200.000 unidades, una cifra más acorde con los promedios históricos del sector.
¿Qué desafíos enfrenta la masificación de vehículos eléctricos en Colombia?
El avance de los vehículos eléctricos en Colombia ha sido destacado por entidades como Andemos, pero enfrenta riesgos ligados a la regulación y a posibles cambios en los incentivos fiscales. Un entorno de incertidumbre regulatoria podría impactar negativamente la adopción de tecnologías limpias y desacelerar el crecimiento experimentado en los últimos años.
Además, el precio de los vehículos, aun con la revaluación del peso y el dinamismo de marcas como BYD, sigue siendo un factor significativo. La eliminación o reducción de estímulos tributarios, junto con una política fiscal menos favorable, podría frenar la renovación vehicular y dificultar que el país mantenga el ritmo en la transición hacia una movilidad más sostenible.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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