Según BBC Mundo, las personas que están activas en dicho horario sufren alteraciones en los ritmos circadianos, que son los cambios físicos y mentales que puede experimentar una persona en 24 horas, y estos están relacionados aspectos con el sueño, la temperatura corporal, las hormonas y el apetito.

Hasta el 2017 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer habría dado indicios de los posibles efectos negativos, pues se habló de que se relaciona con el cáncer de seno, próstata y colorectal, aunque actualmente lo único que han podido comprobar es el de los dos últimos.

Todos estos resultados que han expuesto los han conseguido luego de analizar ratones que fueron expuestos a patrones de luz-oscuridad, ellos sufrieron un cambio negativo: carcinoma hepatocecular (uno de los cánceres de hígado más comunes). 

Hay pruebas sólidas, tanto en humanos como en animales” de que el trabajar a las horas que normalmente el cuerpo debería descansar hace que haya una proliferación celular maligna. Incluso, el medio citó un informe de la Organización Mundial de la Salud en el que soporta lo dicho y dice que sí es “una causa posible de cáncer“.