Según información dada por el Huffington Post, es común que las personas no puedan dormir si no tienen algo que los cubra, pues este simple acto es percibido por el cerebro como una señal de que llegó la hora de descansar; pero hacer esto en climas cálidos es contraproducente.

Antes de conciliar el sueño, el cuerpo suele sufrir una baja en su temperatura, pues necesita de esta energía para activar los sistemas que trabajan más durante la noche, como el digestivo. Por lo tanto, si hay mucho calor, tampoco habrá ganas de dormir.

Si aún con el calor logra conciliar el sueño, es muy probable que se despierte, porque el cerebro percibe las altas temperaturas como una señal de que debe estar activo (despierto), y el cuerpo trabajará el doble para reducir la temperatura y quedarse dormido.

Lo que hacen las mantas o sábanas en estos climas es que atrapan el calor contra el cuerpo, se crea una especie de horno. Con esto queda claro que es más sencillo descansar en clima frío o intentar dormir sin sábanas.