La prenda funciona como todas las que ya existen en el mercado, solo que facilita mucho más la vida de los padres, pues se conecta con un sensor en su parte delantera y así informa, mediante una aplicación, cuándo es necesario cambiarla.

Además, el aplicativo almacena el tiempo que pasó desde el último cambio y anuncia cuánto lleva el pequeño con la prenda sucia, lo que evitará que se irrite o se presenten las dolorosas quemaduras.

Además de esto, dentro del paquete va un monitor con conexión a Internet, que gracias a su cámara muestra en tiempo real la actividad del pequeño, contabiliza sus horas de sueño y avisa si despertó.

Con el almacenamiento de todos estos datos, en las citas médicas los doctores tienen más claridad de la actividad digestiva del menor y hasta si está durmiendo lo suficiente.

Así es el pañal: