El estudio, compartido por Southern Living, fue realizado por la Universidad de Oxford, y durante este se encontró que las mujeres que salen de su rutina para divertirse o hablar de diferentes temas tienen menos signos de envejecimiento.

Además, su sistema inmunológico suele ser más fuerte, por lo que tienden a ser menos propensas a desarrollar enfermedades, y si lo hacen, tienen un tiempo de recuperación más rápido.

Cuando los encuentros entre amigos son más frecuentes, las mujeres que se enfrenten a cirugías suelen recuperarse de forma óptima, sencilla y tienen menos posibilidades de recaer.