En diálogo con la agencia rusa RIA, Stepénskaya dijo que las críticas a la vacuna rusa contra el COVID-19 son de carácter político y no están basadas en hechos científicos.

Para Stepénskaya, el desarrollo de Sputnik V, como Rusia nombró a su vacuna en honor al histórico satélite, es “digno de respeto”. 

“Como médica y científica, creo que los rusos han hecho algo realmente maravilloso y han logrado un gran avance en el ámbito de la ciencia”, expresó la especialista a esa agencia.

La israelí confía en la vacuna rusa contra el coronavirus porque, según dijo, se creó con base en una tecnología “conocida y probada”.

Stepénskaya explicó a RIA que el Centro Nacional ruso de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya tomó un adenovirus humano, en este caso dos cepas diferentes, de las que extrajeron la parte responsable de la replicación del virus y les insertaron ADN.

La experta además cree que Sputnik V garantizará una inmunidad más estable que la vacuna de Oxford o de otras desarrolladas en Europa y EE. UU. porque son desarrolladas con adenovirus de chimpancé.

La inmunóloga israelí insistió en que quienes critican la Sputnik V “no están familiarizados con la comunidad científica rusa, no conocen su mentalidad y no han leído” sobre el antídoto “desde el punto de vista médico y científico”.