El análisis del Instituto de Seguros para la Seguridad en Carreteras, que reseñó el portal Infobae, afirma que el problema inicia en la diferencia que existe en los sistemas de retención que usan los carros.

Los pasajeros de enfrente están protegidos por bolsas de aire frontales y en algunos casos laterales, según el medio los de la parte de atrás solamente cuentan con el cinturón de seguridad que ayuda a reducir el impacto en caso de accidente.

Las condiciones que controlan la tensión y la fuerza en los cinturones, en algunos casos, no está presentes en los asientos de atrás.

Asimismo, para ayudar a reforzar la seguridad, el Instituto sugiere que los fabricantes de automóviles deben garantizar un diseño más estricto y efectivo e, incluso, introducir bolsas de aire que podrían desplegarse desde el techo.

“Estamos seguros de que los fabricantes de vehículos pueden encontrar una manera de resolver este enigma en el asiento trasero como lo hicieron en la parte delantera”, dijo David Harkey, presidente de la organización.

Para llegar a estas conclusiones, en instituto analizó 117 choques y en 37 casos murió un pasajero. Las lecciones de tórax fueron las más comunes, luego las de la cabeza y por último las del cuello.

Finalmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera un problema la seguridad vial y registra 1.250.000 muertos y 30.000.000 heridos al año en todo el mundo.