El grupo asesor de expertos en inmunización que asesora a la OMS en esta materia revisó la información científica presentada por el productor chino y recomendó al director general de la Organización que proceda a su aprobación para contar con una nueva herramienta para frenar la pandemia.

La vacuna ha mostrado ser eficaz hasta en un 79 % para prevenir casos severos de COVID-19 y, más en general, los síntomas asociados a esta enfermedad, dijo en una rueda de prensa el presidente del grupo científico, Alejandro Cravioto.

Esta autorización permitirá que la plataforma Covax entre en negociaciones con Sinopharm para adquirir sus vacunas y distribuirlas entre los países que no tienen acceso a éstas, como Colombia.

“La adición de esta vacuna tiene el potencial de acelerar el acceso a las vacunas por parte de los países que necesitan proteger a sus trabajadores de la sanidad y a otros grupos de riesgo”, comentó la directora general adjunta de la OMS para el Acceso a Productos Sanitarios, Mariângela Simão.

Grupos de expertos realizaron por cuenta de la OMS inspecciones en las instalaciones donde se fabrica esta vacuna en China para corroborar que los estándares de calidad se cumplen.

La vacuna de Sinopharm requiere dos dosis y se basa en la tecnología del virus inactivado, como la mayoría de vacunas que se han desarrollado hasta el momento, con excepción de las de Pfizer y Moderna, que usan la tecnología del ARN mensajero.

Cravioto precisó que, como en el resto de casos, esta vacuna está recomendada para mayores de 18 años, pero reconoció que hay escasa información sobre el grupo de mayores de 60 años porque un número relativamente bajo de personas de esa categoría de edad participó en los ensayos clínicos. Sin embargo, afirmó que no hay razón para pensar que esta vacuna se comporta de forma diferente en ellos.

Sinopharm se ha convertido en la primera vacuna que la OMS autoriza antes de que lo hagan otros reguladores de referencia internacional, como el de Estados Unidos y la de la Unión Europea. Esta última recién comenzó a analizar la otra vacuna china, la de Sinovac, que se aplica masivamente en Colombia, la cual no ha recibido aval de la OMS.