Los investigadores analizaron 100.000 secuencias de bacterias y descubrieron que varios cientos tenían la capacidad de generar una enzima llamada viperina, presente en los anticuerpos, señala el portal mexicano Milenio.

Los científicos observaron, según el medio, que estas enzimas presentes en bacterias se activaban al contacto con el coronavirus: “Las bacterias tienen sistemas inmunes muy sofisticados a pesar de su microscópico tamaño”, explica Rotem Sorek, uno de los miembros del laboratorio que hizo las observaciones.

Las viperinas bacterianas se desarrollan en el torrente sanguíneo de los seres humanos y los mamíferos en general, cuando el cuerpo detecta una infección, como el coronavirus, destaca el portal argentino Infobae.

El hallazgo, según los israelíes que hicieron el estudio, citados por el medio, es comparable al descubrimiento de los antibióticos, pues esta enzima tendría la capacidad de curar y proteger al cuerpo de varios virus a la vez, incluido el coronavirus.

Los expertos aseguran que estas moléculas no solo sirven para proteger a un cuerpo sano de que lo ataque el COVID-19, sino que se podrían inocular en una persona ya infectada para ayudar a curarla.

Otra de las características de esta enzima, que también hace parte del sistema inmune de las bacterias, es que se podría usar para crear medicamentos que puedan ayudar a combatir futuros virus.

A muchos les “sorprende que los virus ataquen a las bacterias y que las bacterias tengan sus propios sistemas de defensa”, señaló Sorek, citado por Infobae, y detalló otros de sus descubrimientos: “Una de las maneras en las que las bacterias se defienden contra los virus es haciendo que su viperina produzca componentes antivirales, que son pequeñas moléculas que impiden que el virus se multiplique dentro de la bacteria”.

El científico es optimista respecto del futuro de estas enzimas y concluye, citado por el medio argentino: “Podríamos aprender a identificar y adoptar las estrategias antivirales de organismos que han estado luchando contra las infecciones durante cientos de millones de años”.

En caso de que se compruebe la efectividad de esta enzima, muchos países con casos de rebrotes o intentos de segundas olas del virus podrían tener un respiro.