La dueña del perro había dejado un paquete con panecillos adentro, por lo que el microondas empezó a arder y se desató un incendio, informó, a través de un comunicado, el Servicio de Bomberos y Rescate del condado de Essex.

Aunque la propietaria no se encontraba en la casa, se dio cuenta de que en su cocina había humo gracias a unas cámaras de vigilancia que transmitían imágenes a su celular, así que de inmediato llamó a los bomberos, agrega la misiva.

Geoff Wheal, gerente de vigilancia de bomberos de Corringham, aseguró en ese comunicado que su equipo se aseguró de evitar que el incendio se extendiera a otras áreas del inmueble. Así mismo, señaló que este hecho “demuestra que las microondas no deben usarse para almacenar alimentos cuando no están en uso”.

Wheal añadió que, por fortuna, el perro resultó ileso y aconsejó “mantener siempre limpio el microondas y libre de desorden, comida o cualquier empaque” para evitar que las mascotas o los niños corran peligro si lo encienden accidentalmente.