Los padres del pequeño, que también iban con otro menor, salieron a correr detrás del taxi, pero no lo alcanzaron. Al parecer, el bebé estaba dormido, por lo que el conductor siguió manejando como si nada, informó Daily Mail citando una publicación de la policía alemana.

El taxista se dirigió a un parqueadero subterráneo para luego irse a almorzar durante su hora de descanso. Cuando regresó al vehículo, el hombre manejó hacia el aeropuerto de la ciudad, aún sin darse cuenta de que en el asiento trasero llevaba a un pequeño pasajero, agregó el medio británico.

El conductor solo notó al bebé cuando recogió a una pasajero en la terminal aérea, pues este se quejó del menor. En ese instante, el pequeño empezó a llorar y el taxista contactó a las autoridades, indicó Daily Mirror.

De acuerdo con el mismo medio, la policía reunió al recién nacido con sus padres luego de que paramédicos lo revisaran y descartaran problemas de salud.