El pequeño actualmente vive en el zoológico ‘Australian Reptile Park’, y ha sido bautizado por sus cuidadores como Ash. Y es para ellos una imagen de esperanza, teniendo en cuenta que esta fue una de las especies más afectadas por la catástrofe ambiental:

“Ash es un signo de esperanza para el futuro de la vida silvestre nativa de Australia”, dijo Dan Rumsey, uno de los trabajadores del parque, según ‘Dailymail’.

Por el momento el recién nacido permanecerá en la bolsa materna durante 6 meses, mientras se fortalece y está listo para salir al mundo.

El ‘Australian Reptile Park’ espera abrir las puertas al público el primero de junio, luego de estar cerrados por casi dos meses: “Estamos absolutamente encantados de abrir nuestras puertas nuevamente, y sabemos que los animales han extrañado a los visitantes”, manifiestan en su cuenta de Facebook.