A través de Facebook, la mujer contó que, como de costumbre, fue al salón Get Nailed y allí accedió a que una aprendiz le arreglara las cejas, ya que la esteticista que siempre la atendía estaba ocupada.

Cuando el procedimiento terminó, Colline se miró al espejo y se dio cuenta de que la trabajadora le había quitado “la mayor parte” de su ceja izquierda. “Estaba mortificada, absolutamente horrorizada. Le dije a la niña: ‘¿Me estás tomando del pelo?, ¿esto es una broma?'”, contó la mujer a Daily Mail.

Ante esa situación, las demás esteticistas le manifestaron lo ocurrido se podía arreglar con un poco de tinte. Colline accedió y, por segunda vez, vio un desastre en sus cejas. Según manifestó al medio británico, parecía como si le hubieran dibujado “dos gruesas babosas” encima de sus ojos.

Decepcionada y enfurecida, la mujer se marchó del salón de belleza y comenzó a llorar. Poco después, en su carro, intentó limpiar el tinte negro con una toallitas húmedas, pero eso no funcionó, indicó el diario inglés.

Colline, quien ya no piensa volver a ese salón, aseguró al mismo rotativo que publicó fotos de sus cejas arruinadas con la esperanza de que alguien la ayudara. Al final, una maquilladora le enseñó cómo delinear sus cejas para que disfrutara de sus vacaciones familiares en Tenerife.

Aunque ella compartió esas imágenes el año pasado, hasta ahora se viralizaron, luego de que varios medios publicaran la historia. Estas son las fotos: