La mujer confesó al portal oficial del juego que el boleto le costó menos de un dólar y que la noche antes del sorteo, colocó el tiquete dentro de la Biblia y rezó para que se ganara el premio mayor.

La trabajadora aseguró al mismo medio que estaba “ahogada en deudas” y que ella es el único sustento de su familia.

El día del sorteo se percató de que sus 4 números eran los ganadores e inmediatamente se dirigió a las oficinas de la lotería nacional para reclamar el premio.

De acuerdo con el medio de la lotería, la mujer renunció a su empleo en el que duró 30 años e indicó que se comprará una casa para vivir junto a su hija, su nieto y su hermano menor.

Agregó que cubrirá los gastos educativos de su hija para que sea la primera de la familia en tener un título universitario.

Por último, indicó que tiene pensado irse de vacaciones a Ciudad del Cabo con su familia y comprarse un teléfono inteligente.