Ese día (el pasado 7 de agosto), ni el médico ni la enfermera se molestaron en verificar la identidad de la mujer, que solo había ido al hospital a aplicarse una “inyección nutricional”, informó CNN.

De acuerdo con el medio, la enfermera le inyectó anestesia a la paciente sin que esta lo supiera y luego el doctor procedió a extraer el feto, indicó la cadena de noticias.

Un oficial de policía surcoreano le confirmó al medio que tanto la enfermera como el médico reconocieron “su culpa”. Ahora, ambos enfrentan cargos por negligencia.

Aunque en abril pasado hubo una movilización para legalizar el aborto en Corea del Sur, este es un tema que aún se discute y que deberá ser revisado por el poder legislativo antes del 31 de diciembre del próximo año, indicó CNN.

Por lo anterior, el aborto sigue siendo penalizado y “técnicamente se castiga con hasta un año de prisión”, aunque hay algunas excepciones, concluyó el medio.