El yate, de propiedad del príncipe saudí Turki bin Mohamed bin Fahd Al Sau, se volcó cuando lo sacaban del agua para hacerle unas reparaciones, informó Daily Mail, citando medios locales.

El diario británico añadió que la embarcación —de 70 metros de longitud— estaba equipado con un ‘jacuzzi’ en la cubierta y un cine a bordo. El accidente provocó daños en el astillero naval (lugar donde se construyen y reparan buques) y en otro barco que estaba cerca, señaló The National Herald.

Ese periódico agregó que, por fortuna, ninguna persona resultó herida durante el accidente.

Ninguno de los medios citados indicó qué pasó con el yate luego de lo sucedido, pero internautas creen que probablemente el príncipe árabe se conseguirá una nueva y mejor embarcación.

Estas son algunas fotos de cómo terminó el yate: