Los trabajadores salen corriendo del lugar y el delincuente aprovecha para estirarse y así alcanzar la máquina registradora que está en una mesa de metal.

Sin embargo, no puede abrirla porque es digital y necesita un código específico para tener acceso al dinero.

Por cerca de 2 minutos, el delincuente presiona una cantidad de botones en la pantalla, pero no tiene éxito.

Finalmente, el hombre desiste, se guarda el arma en la chaqueta y huye del lugar sin llevarse un solo dólar.

A pesar de que el ladrón intentó ocultar su rostro con una manta en la cabeza, las cámaras de seguridad del establecimiento lograron revelar su identidad y ahora es buscado por las autoridades, informó el medio Miami Herald.