El joven contó a NBC News que el cigarrillo le explotó de repente, sin que él hubiera hecho algo para que eso pasara. Por ese accidente, el adolescente terminó sin varios dientes inferiores y con un agujero en las encías.

Debido a la gravedad de esa última herida, Austin tuvo que acudir a Jonathan Skirko, un cirujano especializado en traumas faciales que trata desde mordidas de perros hasta patadas de caballos en la cara. Según la cadena de noticias, el doctor manifestó que nunca había visto “una explosión de cigarrillo electrónico como esta”.

El adolescente, que también acabó algunas quemaduras en su labio interior, sufrió ese accidente en marzo del año pasado; sin embargo, hasta ahora se conoció su historia gracias al reporte de NBC citando una revista de medicina.

En su informe, el medio señaló que este tipo de explosiones ocurren cuando las baterías de los cigarrillos electrónicos se sobrecalientan, y la falla de los fabricantes es que no alertan sobre el riesgo que tienen esos productos.

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