De acuerdo con el diario local The Standard, el caso de Peter Kigen causó sorpresa en sus propios familiares y la noticia se expandió rápidamente por toda la localidad.

Kigen, que sufría graves problemas de salud, se desmayó en su casa el pasado martes. Un hermano suyo lo transportó de inmediato al hospital más cercano, pero allí fue declarado muerto tras atenderlo, explica el mismo medio.

“Una enfermera me dijo que había fallecido mucho antes de que llegáramos al hospital”, contó el hermano al rotativo keniano.

Sin embargo, horas más tarde, cuando Kigen ya estaba en la morgue y se disponían a embalsamarlo, el hombre despertó. Según explica The Standard, le hicieron un corte en una pierna y un segundo después abrió los ojos y empezó a moverse, asustando a los empleados del lugar.

“Ni siquiera sabía dónde estaba cuando recuperé la conciencia, pero le agradezco a Dios por salvarme. Le voy a servir por el resto de mi vida”, expresó Kigen cuando ya estaba un poco más consciente.

Gilbert Cheruiyot, jefe médico del hospital, culpó de este hecho a los familiares de Peter Kigen, pues según él le pidieron retirar el cuerpo lo más rápido posible sin recibir el certificado de defunción, señala ese diario.

Además, Cheruiyot justificó a sus colegas porque ese día, el pasado martes, todos estaban muy ocupados atendiendo a otros pacientes críticos, finaliza The Standard.