El sujeto llamó el pasado miércoles al hotel donde se hospedaba la azafata, pero al no lograr comunicarse con ella, llamó al aeropuerto de Belgrado e inventó que había una bomba en un avión de la aerolínea alemana rumbo a Frankfurt, que estaba próximo a despegar.

Por tal motivo, los 130 pasajeros, junto con 5 miembros de la tripulación, tuvieron que ser evacuados de la aeronave y esperar varias horas mientras que las autoridades revisaban el avión. 

Una vez se descartó la existencia de cualquier explosivo en el avión, la policía comenzó a indagar sobre la llamada de advertencia y dio fácilmente con el sujeto que había hecho la llamada. 

El bromista enamorado fue puesto a disposición de un jurado y ahora debe permanecer detenido durante 30 días antes de ser acusado.