De acuerdo con el medio Reno Gazette Journal, Amos visitó a su madre en la casa donde se crió para recoger una cosas viejas en el sótano, y fue allí donde halló el videojuego en su empaque original y hasta con el recibo de la compra. 

“Fue algo gracioso. Vi que estaba sellado y pensé que valía unos cientos de dólares. Voy a trabajar al día siguiente y envié un correo electrónico a un par de expertos. Uno de ellos me respondió en 30 minutos y me dijo: ‘Tienes un huevo de Pascua'”, contó Amos al medio estadounidense. 

Por su parte, Valarie McLeckie, directora de consignación de videojuegos en Heritage Auctions, indicó al mismo medio que es muy difícil encontrarlo sellado y en perfectas condiciones. 

“Es un hecho inusual y bastante histórico. Creemos que la procedencia agregará una prima significativa para los coleccionistas”, afirmó McLeckie. 

Agregó que su precio en las subastas ronda los 10.000 dólares (unos 32.000.000 de pesos colombianos.) 

Por ahora, Amos tiene pensado irse de vacaciones familiares a Disney World el próximo mes, si la subasta sale como espera.  

“En lugar de hacer algo responsable, vamos a divertirnos un poco”, puntualizó Amos al portal.