Aunque en 1993 Joe entregó su esperma para que la clínica fertilizara un óvulo de su esposa, en enero de este año la pareja supo que se había usado el semen de un desconocido. Este descubrimiento se dio gracias a una prueba casera de ADN que la pareja compró en diciembre de 2018, informó NCB News.

Los esposos y su hija, Rebecca, querían saber más de sus antepasados, por lo que se hicieron esa prueba, que consiste en sacar muestras de saliva en casa y enviarlas a un laboratorio para su respectivo análisis, indicó la cadena de noticias.

Los resultados revelaron que Rebecca tenía relación con 5 hombres que nunca había visto. Uno de ellos, según el medio, había trabajado “como médico en The Christ Hospital”, ubicado en la ciudad de Cincinnati.

“Es difícil explicar la conmoción y la agonía al descubrir que alguien a quien amas y cuidas, tu propia hija, no está genéticamente relacionado contigo”, manifestó Joe a NBC.

Ante lo ocurrido, Joe y Jennifer demandaron al Instituto de Salud Reproductiva, a The Christ Hospital y a los proveedores de fertilidad de Ohio. De acuerdo con el mismo medio, para la pareja no solo es preocupante lo que ocurrió con su hija, sino también a dónde fue a parar el esperma de Joe.

“Estas clínicas deben rendir cuentas y sufrir consecuencias reales”, manifestó la mujer a la cadena.

A continuación puedes ver 2 fotos de la familia: