El hombre, residente en Tokio, se quejó a través del número gratuito del área de servicio al cliente de la compañía, informó este martes la policía y la prensa local.

El japonés también habría realizado miles de llamadas desde un teléfono público para dejar clara su insatisfacción con la empresa e insultar a los trabajadores.

“Exigía que el personal de KDDI le pidiera disculpas por violar su contrato. También solía colgar rápidamente después de marcar el número”, dijo un vocero de la policía.

El jubilado fue detenido luego de ser acusado de “obstrucción fraudulenta de los negocios”, dijo el oficial.

Actualmente, que Japón registra un creciente número de problemas sociales causados por el rápido envejecimiento de la población.

Los conductores de edad avanzada suelen causar graves accidentes de tráfico y las compañías ferroviarias se quejan de que cada vez son más habituales los casos de violencia contra el personal protagonizados por clientes mayores.