En la grabación se ve a Kraenk nadando hacia una cuerda del ancla para ponerse a salvo, pero no alcanza y es atacado por el tiburón.

El animal mordió el muslo derecho de Kraenk, justo debajo de un objeto de seguridad que colgaba de su chaleco de buceo.

“En ese momento, cuando intenté agarrarme a la línea, sentí un golpe muy fuerte en el lado derecho de la pierna. No sabía lo que estaba pasando. Miré hacia abajo y vi al tiburón nadando lejos de mí y supe lo que había sucedido”, comentó el buceador al diario Mirror.

A lo anterior, agregó: “Comencé a sentir pánico porque vi una cosa verde que se estaba escapando de mi traje. Al revisar, me di cuenta de que era mi sangre en el agua. ¡Fue un gran bocado de un monstruo!”.

Al subir a la superficie, Kraenk fue atendido por su hijo y su mejor amigo, quienes le desinfectaron la pierna y lo cocieron rápidamente, informó el diario británico

“Tuve mucha suerte de que me mordiera la pierna, donde no hay tantos nervios”, afirmó el austriaco.

Por último, Kraenk afirmó que está agradecido de estar vivo para contar su historia, pero indicó que eso no lo alejará del buceo.