Al darse cuenta de que algunas cosas no tenían el valor esperado, el sujeto regresó a la casa —donde llevaban a cabo trabajos de obra— e intentó devolverlas, en vez de botarlas a la basura, informó Daily Mail.

Fiona Cortese, dueña de la casa, descubrió al ladrón por casualidad: ella solo pasaba de vez en cuando a revisar el inmueble, y su llegada coincidió con el regreso de Wayne, que salió a correr cuando lo pillaron, indicó el rotativo.

La mujer llamó a las autoridades, y estas ubicaron al bandido en un lugar donde había escondido todo lo que le había robado a Fiona; entre los objetos hurtado había sillas, una máquina para cortar pelo, un espejo y un protector de portátil, indicó el mismo medio.

Durante el arresto, el ladrón negó que le hubiera robado a Fiona; sin embargo, luego confesó lo que hizo y hasta mostró remordimiento, reportó The Sentinel.

De acuerdo con ese periódico, Wayne aseguró que actuó de esa manera debido a las drogas y a problemas económicos. Ahora, según el mismo diario, el sujeto pasará 9 meses en prisión y tendrá que pagarle 300 libras esterlinas a la víctima como compensación. Ese valor equivale a 1’300.000 pesos.