Taro, que también se desempeña como activista por los derechos humanos, publicó un video de su llegada a la ciudad y luego de 15 minutos compartió una grabación en la que aparecía poniéndose una botella de agua fría en su ojo derecho porque lo habían golpeado.

Al día siguiente de esa agresión, el hombre regresó a Seattle, pues insistía en que la ciudad era pacífica. En esta nueva oportunidad, Oogesa se fotografió con uno de los manifestantes, publicó la imagen en Twitter y escribió:

“Para probar que no es una protesta violenta”.

De acuerdo con estas 2 publicaciones, el sector de Seattle al que el japonés viajó no es cualquier lugar: se trata de una zona conocida como ‘Protesta Organizada de Capitol Hill’ (CHOP, por sus siglas en inglés), en la que hubo varios enfrentamientos violentos entre la policía y las personas que protestaban por la muerte de George Floyd, informó el Seattle Post-Intelligencer.

Hace unas semanas, los policías de esta zona —que comprende varias manzanas de la ciudad— abandonaron su comisaría debido a esos enfrentamientos y a las acusaciones en su contra de uso excesivo de la fuerza, indicó el periódico.

Hasta el momento, es nula la presencia de la policía en este lugar, donde el pasado sábado hubo un tiroteo en el que murió un joven de 19 años, reportó The Seattle Times.