El primer dato, el de la caída de las ventas internacionales de smartphones Huawei, corresponde a lo que va de 2019, mientras que el segundo, el de la cifra que dejará de percibir, se refiere a toda la vigencia de 2019 y 2020.

“Sí, cayeron un 40%”, respondió Ren secamente cuando la prensa le preguntó por el descenso de las ventas, este lunes, durante una rueda de prensa en la sede del grupo, en Shenzhen, sur de China.

De otro lado, como resultado también de las sanciones comerciales en Estados Unidos y otros países, Huawei va a reducir su producción en 2019 y 2020 por un monto equivalente a unos 30.000 millones de dólares, agregó Ren.

Esto representaría una contracción de cerca de un tercio de su producción. En 2018, Huawei tuvo más de 100.000 millones de dólares de ingresos.

“En los dos años que vienen, la empresa reducirá su producción en 30.000 millones de dólares”, dijo Ren, un exingeniero del ejército chino que fundó el grupo de telecomunicaciones en los años 80, y comparó a Huawei con un avión averiado que volverá a ganar impulso a partir de 2021.

“En 2021, recuperaremos nuestra vitalidad para servir a la humanidad”, prometió.

Huawei, sospechoso de espionaje en beneficio de Pekín, fue vetado por varios países, entre ellos, Estados Unidos, que prohibió a sus empresas proporcionar tecnología al grupo chino.

Esta medida es un duro revés para Huawei, número dos mundial en telefonía móvil, que depende de los chips electrónicos estadounidenses para sus smartphones.

El veterano empresario afirmó que los “reveses” a los que se enfrenta Huawei “no han sido provocados por empresas” estadounidenses, sino por “políticos”, en una clara alusión al gobierno de Donald Trump, que afirma que la firma china es un peligro para su seguridad nacional.

“El gobierno de Estados Unidos está muy decidido a tomar medidas extremas contra Huawei, pero estas medidas restrictivas no nos detendrán”, apuntó Ren, y se mostró optimista por la cooperación futura con empresas del país norteamericano, pese a que Washington se lo prohibió recientemente.

“En los últimos 30 años, el desarrollo de Huawei ha recibido apoyo de empresas de todo el mundo. En el pasado, cuando todavía no éramos tan fuertes, estábamos decididos a trabajar junto a empresas estadounidenses. En el futuro estaremos todavía más decididos a trabajar con empresas estadounidenses”, aseveró.

Pese a las acusaciones internacionales sobre la seguridad de sus equipos, Huawei ganó un 25,1 % más en 2018, año en el que aseguró haber vendido 206 millones de teléfonos móviles y facturado 721.200 millones de yuanes (110.900 millones de dólares, 94.800 millones de euros) en ventas.