El teléfono tiene un precio de 539 euros (dos millones de pesos colombianos) lo que es algo costoso para un dispositivo que salió en el 2017. Sin embargo, tiene un panel excelente, una pantalla de 6,3 pulgadas y tecnología Super AMOLED, características que hacen que siga siendo un teléfono de alta gama, según Andro4all.

Hay que recordar que el dispositivo se presentó en dos versiones diferentes que se podían conseguir dependiendo el país de residencia de cada usuario. Los dos procesadores eran el Snapdragon 835 o el Exynos 8895 fabricado por Samsung, ambos se siguen usando en algunos de los teléfonos que se han presentado este año, mencionó el mismo medio.

En la parte trasera del teléfono se encuentran sus dos cámaras de 12 megapíxeles que se quedan un poco cortas respecto de las de más de 20 MP. También, tiene una memoria de 6 GB que es un poco pequeña en comparación con las de ahora, de acuerdo con el mismo portal.

Sin duda, este es un teléfono que todavía sigue vigente en el mercado aunque ya hayan pasado dos años desde su lanzamiento y, aunque tenga algunas deficiencias, es un poco menos costoso que los últimos móviles de alta gama.