A partir del 31 de diciembre de este año, todos los operadores del Reino Unido tendrán prohibido comprar dispositivos Huawei y deberán asegurarse de que, para 2027, ya estarán retirados todos los equipos de la compañía de sus redes.

Esta determinación es resultado de las sanciones que Estados Unidos le impuso a la empresa china en mayo para que no pudiera elaborar ni adquirir “chips de semiconductores utilizando tecnología de fabricación estadounidense”, apuntó CNN.

Ante la decisión, Huawei afirmó en un comunicado enviado a medios que es “una mala noticia para cualquier usuario de telefonía móvil en Reino Unido” porque el desarrollo de Inglaterra se verá desfavorecido y el país se perjudicará por factores como “ralentizar el desarrollo digital, aumentar los gastos de telecomunicaciones de los usuarios y ampliar la brecha digital”.

Por consiguiente, la compañía invitó al Reino Unido a reconsiderar la decisión.

“Confiamos en que las nuevas medidas tomadas por Estados Unidos no afectarán nuestra resiliencia, ni la seguridad de los productos suministrados a Gran Bretaña”, insta.

Además, la empresa lamentó que su futuro en el territorio británico se haya “politizado” y se vea determinado por las políticas comerciales del país norteamericano, mas no por cuestiones de seguridad. 

En el comunicado, Huawei también aseguró que ha ayudado a la evolución de la conectividad en el Reino Unido en los últimos 20 años y que continuará brindando apoyo a sus clientes “como siempre lo ha hecho”.

En ese sentido, la empresa va a analizar muy bien el trasfondo de la decisión que el país británico tomó hoy. “Trabajaremos con el Gobierno del Reino Unido para analizar cómo podemos seguir contribuyendo a que este país esté mejor conectado”, resaltó Huawei en el reporte.