El ataque fue advertido de inmediato y se hicieron todas las correcciones para que ninguna persona de un suburbio de la ciudad de Tampa corriera peligro, dijo Bob Gualtieri, sheriff del condado de Pinellas.

La intrusión en el sistema informático de la planta de tratamiento de agua de Oldsmar fue advertida el viernes por un técnico que se sorprendió cuando el cursor de su mouse se movía en forma remota y buscaba activar el comando que regula la cantidad de hidróxido de sodio en el agua.

Esa sustancia, que es fundamental para controlar un ambiente alcalino o regular la acidez del agua, se torna corrosiva y peligrosa si se administra en forma elevada.

Las autoridades advirtieron que el ciberataque demostró el peligro que representan los hackers para la infraestructura de Estados Unidos.

En diciembre pasado, el gobierno Trump reconoció que Estados Unidos había sido objeto del que podría ser “el peor ciberataque de su historia”, y acusó a Rusia de ser responsable del mismo.

En esa oportunidad, lo más alarmante fue que incluso sistemas relacionados con la gestión de armas nucleares pudieron haber estado comprometidos.