Esta decisión se basa, según Google, en que no desean que su navegador pierda estabilidad por alguna nueva actualización que provoque errores en los servidores de los usuarios. Esto, teniendo en cuenta que muchos utilizan Google Chrome para trabajar y entretenerse, en especial en esta situación de cuarentena, informó la empresa en una publicación.

“Continuaremos priorizando las actualizaciones relacionadas con la seguridad, que se incluirán en Chrome 80”, expresó Google el pasado 18 de marzo.

Ante esto, propietarios de Chromebooks han mostrado su malestar en comunidades y foros relacionados por la medida. Argumentan que con esta suspensión, muchos de sus dispositivos seguirán arrastrando pequeños errores, por lo que tendrán que esperar unas cuantas semanas hasta que sus ordenadores sean actualizados y estos errores corregidos, añadió Android4all. 

Cabe resaltar que Google es la primera compañía de magnitud importante que apuesta por cerrar una parte de su negocio, aunque sea temporalmente y tenga que ver con su navegador, agregó el mismo medio.